Las rayaduras en escaparates y otras superficies acristaladas pueden alterar notablemente su aspecto. Ante este tipo de daños, la sustitución completa del vidrio no siempre es la única alternativa: Reciglass está especializada en el pulido y restauración de cristales dañados.

Mediante un proceso de pulido mecánico y desbaste controlado con discos de abrasión especiales, es posible eliminar rayadas y recuperar la superficie del vidrio.

Un trabajo que requiere precisión

La restauración de un cristal es un proceso delicado. Una intervención incorrecta puede provocar deformaciones ópticas, dejar marcas visibles e incluso afectar permanentemente al material.

Por este motivo, Reciglass aplica sistemas de restauración desarrollados a partir de su experiencia y del análisis constante de sus métodos, buscando recuperar el cristal sin crear aguas ni deformaciones ópticas.

Este tipo de intervención permite actuar sobre escaparates, vitrinas, puertas, ventanas y otras superficies acristaladas, recuperando cristales deteriorados sin tener que recurrir directamente a su sustitución.